El Núcleo de la Vida — Descubriendo el Corazón del Gran Entrenamiento

El Núcleo de la Vida · Sección 3 · Capítulo 23

Las partes del todo

Paul J. Bucknell

Ilustración sobre Las partes del todo — El Núcleo de la Vida

Un problema importante de la capacitación consiste en no comprender plenamente cómo se alcanzan las metas generales de Dios. Sin embargo, la descripción que Juan hace del viaje espiritual del creyente en 1 Juan 2:12-14 nos proporciona precisamente lo necesario para entender el crecimiento en cada nivel.

La analogía de la vida —su fuente, poder, diseño e impulso— resulta muy útil, pero por sí sola no nos ofrece metas fáciles de medir y presentar a otros. Juan no solo distingue una etapa de otra, sino que también identifica las áreas principales de crecimiento que deben desarrollarse en cada nivel. Estas se convierten en nuestras metas fundamentales.

Las metas espirituales concretas se parecen a las señales de crecimiento de un niño. Los primeros pasos o la capacidad de hablar en oraciones completas son indicadores comunes del desarrollo físico. Son metas indirectas, porque no podemos producirlas de manera inmediata. La tarea de los padres consiste en proporcionar cuidado general y un ambiente favorable para el crecimiento.

Uno o dos de mis hijos tardaron en comenzar a hablar. Como padres nos preguntamos si había algún problema, pero afortunadamente todo estaba bien. Tuvimos que aprender que cada niño se desarrolla a un ritmo diferente. Aunque no podemos acelerar mucho ese proceso, las señales de crecimiento son importantes porque nos muestran que el desarrollo avanza correctamente.

En el mundo actual, con su abundancia de investigación, el personal médico puede determinar con frecuencia qué sucede cuando un niño no se desarrolla como debería. Quizá le falte un nutriente. Ese elemento puede proporcionarse como suplemento, o puede estimularse el órgano que debe producirlo; en otros casos quizá haga falta una operación. Sin embargo, toda solución debe respetar el contexto y las reglas que gobiernan el cuerpo para tener éxito.

Metas espirituales

Lo mismo ocurre con nuestras necesidades espirituales. Nosotros no creamos el sistema; cooperamos con él. Confiamos en el orden espiritual que Dios estableció, y ese orden funciona. El crecimiento espiritual sucede, y las Escrituras ofrecen señales que nos ayudan a evaluarlo. Como maestros y capacitadores designados por Dios, fomentamos ese patrón general.

«El propósito de este mandamiento es el amor que nace de un corazón limpio, de una buena conciencia y de una fe sincera» (1 Timoteo 1:5).

Las señales de crecimiento se convierten en metas, no porque nosotros hagamos crecer a las personas, sino porque nos obligan a reconocer lo que Dios realiza en ellas durante cada etapa. Para fomentar un desarrollo sano proporcionamos lo que falta. Observe las tres metas de Pablo para su enseñanza: amor, corazón limpio, buena conciencia y fe sincera.

Juan identificó varias cosas que deben suceder en cada etapa. Podemos ampliar esas ideas mediante la analogía del desarrollo físico. Personalmente he descubierto que la imagen de Juan ofrece conceptos fáciles de transmitir y pasos prácticos de aplicación. Son sencillos y, a la vez, profundos.

Como instructor he cavado profundamente en cada uno de estos pozos, pero nunca he llegado al fondo de todo lo que puede aprenderse en cada nivel. Como sucede en la minería, siempre es posible profundizar un poco más.

Una capacitación excelente

La clave de una capacitación excelente consiste en relacionar dos grandes aspectos:

1. La claridad con que vinculamos cada parte del crecimiento con el propósito general de Dios para el desarrollo espiritual.

2. El cuidado y la instrucción espirituales que una persona concreta necesita en un momento determinado.

Ilustración sobre Una capacitación excelente — El Núcleo de la Vida

Los creyentes afrontan graves problemas cuando no reciben una formación adecuada. Las dificultades aumentan al ver personas estancadas en la congregación que comienzan a alejarse del Señor.

Desde hace tiempo algo marcha muy mal en la iglesia. Creo que, en gran medida, sucede porque estos dos pasos esenciales suelen faltar y, por tanto, los creyentes no reciben el cuidado que necesitan.

Lecciones

  • La visión integral de lo que Dios está haciendo nos ayuda a conservar todo en la perspectiva correcta.

  • Los problemas más graves de la capacitación surgen cuando se separan las partes del conjunto y las metas a corto plazo de las metas a largo plazo de Dios.

Memorizar y Meditar

  • 1 Timoteo 1:5

Asignación

  • Enumere las responsabilidades principales de su vida, su trabajo, sus estudios y su ministerio.

  • ¿Cuál es la meta de Dios a largo plazo para su vida en la tierra? ¿Cómo desea que crezca espiritualmente y lo sirva?

  • ¿Ha relacionado alguna vez su vida espiritual actual con la meta a largo plazo que Dios tiene para su desarrollo?